bemer y fibromialgia

BEMER y fibromialgia: ¿qué sabemos realmente?

Cuando convives con fibromialgia, es comprensible buscar opciones que puedan ayudar a reducir el dolor, la rigidez o la fatiga y mejorar el día a día.

Y si has oído hablar de BEMER, probablemente te hayas hecho una pregunta muy concreta:

¿Puede BEMER ayudar en la fibromialgia?

En este caso tenemos un dato especialmente interesante: BEMER se ha estudiado directamente en personas con fibromialgia.

Y el resultado merece ser explicado con calma, porque nos ayuda a diferenciar entre lo que parece fisiológicamente plausible y lo que realmente ha podido demostrar un ensayo clínico.

La fibromialgia es mucho más que dolor

La fibromialgia es un síndrome complejo. El dolor generalizado es probablemente el síntoma más conocido, pero a menudo convive con fatiga, alteraciones del sueño, rigidez y dificultades funcionales.

Además, no hay un único mecanismo que explique todas estas manifestaciones.

Sabemos que existen alteraciones en el procesamiento del dolor y también se han investigado posibles cambios periféricos relacionados con el músculo, el metabolismo o la microcirculación.

Precisamente por eso se han estudiado intervenciones muy diferentes para intentar comprender si pueden influir en algunos de los síntomas de la fibromialgia.

¿Qué tiene que ver la microcirculación?

Algunos estudios han observado diferencias en determinadas variables microvasculares, de oxigenación y de metabolismo muscular en personas con fibromialgia.

Esto es interesante, especialmente cuando hablamos de BEMER, porque esta tecnología se ha estudiado por sus efectos sobre determinadas variables de regulación de la microcirculación.

Pero aquí es importante no dar un salto demasiado rápido.

Que existan alteraciones microvasculares en algunos estudios no significa que la microcirculación sea la causa de la fibromialgia. Y tampoco significa que mejorar determinadas variables microcirculatorias deba producir necesariamente una mejora de los síntomas.

Esta relación debe demostrarse clínicamente.

Y aquí es donde cobra especial interés el estudio específico de BEMER.

BEMER se comparó directamente con placebo

En el año 2018, Multanen y colaboradores publicaron un ensayo clínico con 108 mujeres con fibromialgia.

Era un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Dicho de manera sencilla: las participantes pasaron tanto por un periodo con BEMER activo como por un periodo con un dispositivo inactivo, sin saber en cuál de los dos se encontraban.

Cada periodo duró 12 semanas.

¿Y qué pasó?

El dolor disminuyó con BEMER.

Pero también disminuyó con el placebo.

La reducción media del dolor fue de 12 puntos sobre 100 con BEMER activo y de 11 puntos con placebo.

bemer y fibromialgia

También mejoraron la rigidez y el impacto de la fibromialgia sobre la vida cotidiana en ambos periodos.

Pero cuando los investigadores compararon los dos tratamientos, no encontraron diferencias significativas entre BEMER activo y placebo.

Y este es el dato que realmente importa.

Entonces, ¿podemos decir que BEMER funciona para la fibromialgia?

Con la evidencia específica disponible actualmente, no podemos afirmar que BEMER tenga un efecto propio superior al placebo sobre los síntomas de la fibromialgia.

Esto no significa que las participantes no mejoraran durante el periodo en que utilizaban BEMER. Mejoraron.

El problema es que la mejora fue prácticamente la misma cuando utilizaban el dispositivo placebo.

Para demostrar un efecto específico del tratamiento, BEMER debería haber producido una mejora significativamente superior.

Y esto no se observó.

Pero hay otros estudios con campos electromagnéticos

Aquí aparece otro matiz interesante.

BEMER no es la única tecnología electromagnética que se ha investigado en fibromialgia.

Otros estudios han utilizado diferentes sistemas de campos electromagnéticos pulsados (PEMF) u otras formas de estimulación magnética y algunos han observado resultados favorables en variables como el dolor, la función, el sueño o la calidad de vida.

Pero esto no demuestra que BEMER produzca estos mismos efectos.

Los campos electromagnéticos no son un único tratamiento. La frecuencia, la intensidad, la forma de onda, la manera de aplicarlos y la dosis pueden ser muy diferentes entre dispositivos.

Por eso, cuando queremos saber si BEMER puede ayudar en la fibromialgia, debemos dar más peso a los estudios realizados específicamente con BEMER.

Una diferencia importante entre una hipótesis y una evidencia clínica

Este caso ejemplifica muy bien una idea que intento mantener siempre en FluxVital.

Podemos tener una hipótesis fisiológica razonable.

Podemos observar que BEMER produce determinados efectos medibles sobre variables de la microcirculación.

Y podemos tener estudios que describan alteraciones microvasculares o musculares en personas con fibromialgia.

Pero juntar estas tres cosas no es suficiente para afirmar que BEMER mejora la fibromialgia.

Para hacer esta afirmación necesitamos que los estudios clínicos lo demuestren.

Y, ahora mismo, el ensayo específico más importante que tenemos no ha demostrado una superioridad respecto del placebo.

¿Qué significa esto si tengo fibromialgia?

La fibromialgia requiere un abordaje individualizado y habitualmente multimodal.

BEMER, si se valora como intervención complementaria, no debería sustituir los tratamientos ni las medidas de manejo con evidencia establecida.

Y creo que también es importante evitar promesas que la ciencia actual no permite hacer.

La investigación sobre diferentes formas de estimulación electromagnética continúa abierta y futuros estudios podrían aportar nueva información. Pero, con lo que sabemos hoy, no podemos afirmar que BEMER haya demostrado un beneficio específico superior al placebo en fibromialgia.

Si quieres ampliar específicamente qué sabemos sobre BEMER y dolor, en la BC-004 reviso la evidencia disponible en diferentes tipos de dolor musculoesquelético.


¿Quieres profundizar en la evidencia?

En la Biblioteca Científica FluxVital he revisado con más detalle el ensayo específico de BEMER, los estudios sobre microcirculación y fibromialgia y otras investigaciones con tecnologías electromagnéticas.

→ ¿Puede BEMER ayudar en la fibromialgia? — BC-005

Allí encontrarás los datos de los estudios, sus limitaciones y la bibliografía científica completa.

¿Tienes dudas sobre BEMER?

Si estás valorando BEMER y quieres saber qué puede aportarte, podemos hablar con calma y sin compromiso.

Te explicaré cómo funciona, qué sabemos a partir de la evidencia disponible y, sobre todo, qué podemos esperar de manera realista en tu caso.

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