BEMER y recuperación deportiva: ¿puede ayudar después del entrenamiento?
Cuando entrenamos, especialmente si lo hacemos con intensidad, es normal preguntarnos qué podemos hacer para recuperarnos mejor entre sesiones.
Dormir bien, alimentarnos adecuadamente, hidratarnos y planificar correctamente las cargas de entrenamiento siguen siendo las bases de una buena recuperación deportiva.
¿Pero puede BEMER aportar algo más?
La investigación sobre BEMER y recuperación deportiva ha comenzado a aportar algunos resultados interesantes. La clave es entender qué significa exactamente recuperarse, porque no todos los estudios han medido lo mismo.
Recuperarse es más que dejar de tener las piernas cansadas
Cuando hablamos de recuperación deportiva a menudo pensamos en los músculos: menos fatiga, menos molestias y volver a rendir como antes lo antes posible.
Pero la recuperación es más amplia.
También intervienen el sueño, la sensación de cansancio, las molestias después del ejercicio y la manera en que nuestro organismo asimila las cargas de entrenamiento.
Esto es importante cuando analizamos los estudios sobre BEMER, porque podemos encontrar un resultado favorable en una de estas dimensiones y no necesariamente en las otras.
Uno de los resultados más interesantes aparece en el sueño
Un grupo de investigadores siguió durante buena parte de una temporada a 21 jugadoras de élite de fútbol femenino de Noruega.
Durante una primera etapa no utilizaban BEMER y, posteriormente, tuvieron acceso al dispositivo durante cinco meses.
Durante el periodo de uso de BEMER se observaron cambios favorables en la percepción del sueño, la recuperación y las molestias musculares, así como en algunas medidas objetivas del sueño.
Es un dato interesante porque dormir bien es una pieza fundamental de la recuperación deportiva.
Ahora bien, hay un aspecto importante a tener en cuenta. Las jugadoras no se compararon simultáneamente con otro grupo que utilizara un dispositivo placebo.
Por ello, los resultados muestran una asociación entre el periodo de uso de BEMER y estos cambios favorables, pero aún son necesarios estudios más controlados para saber hasta qué punto estos cambios pueden atribuirse a BEMER.

¿Y BEMER ayuda a recuperar el rendimiento entre esfuerzos?
Aquí tenemos un estudio que midió una situación muy concreta.
Los participantes realizaron esprints máximos repetidos, con cuatro minutos de recuperación entre esfuerzos. Los investigadores querían saber si utilizar BEMER durante este intervalo permitía recuperar mejor la capacidad de rendir en el esprint siguiente.
Los resultados no mostraron mejoras en la potencia, el trabajo realizado ni la fatiga.
Es decir, en esta prueba concreta, BEMER no aceleró la recuperación del rendimiento entre esfuerzos máximos.
Esto no nos dice qué pasa con todas las demás dimensiones de la recuperación deportiva. Pero sí muestra una diferencia importante: los resultados favorables observados en el sueño o en la recuperación percibida no equivalen necesariamente a recuperar más rápidamente la capacidad física después de un esfuerzo.
¿Y puede influir en el rendimiento deportivo?
También se ha investigado.
Un pequeño estudio con corredores universitarios observó una posible señal favorable en el umbral ventilatorio,un indicador relacionado con la intensidad del ejercicio que podemos mantener antes de que la respiración aumente de manera más marcada.
El resultado es interesante, pero la diferencia respecto al grupo que no utilizaba BEMER no fue estadísticamente clara.
Además, no se observó una mejora de la capacidad aeróbica máxima (VO₂peak).
Por ahora, la investigación apunta a algunos resultados interesantes en variables concretas, pero todavía no permite hablar de una mejora general del rendimiento deportivo.
Entonces, ¿qué podemos decir de BEMER y la recuperación deportiva?
La investigación deja algunas señales interesantes, especialmente en aspectos relacionados con el sueño, la percepción de recuperación y algunos procesos de adaptación al ejercicio.
Pero todavía tenemos pocos estudios, algunos con muestras pequeñas, y los resultados no son iguales en todas las variables estudiadas.
Por eso, más que preguntarnos simplemente si «BEMER mejora la recuperación», quizás sea más útil preguntarnos:
¿Qué parte de la recuperación estamos midiendo?
Porque dormir mejor, sentirse más recuperado y recuperar más rápidamente la capacidad de rendir físicamente son cosas diferentes.
Esta distinción nos ayuda a entender por qué un estudio puede encontrar resultados favorables mientras que otro, midiendo una dimensión diferente de la recuperación, no los observa.
BEMER dentro de una buena estrategia de recuperación
Si practicas deporte, las bases siguen siendo las mismas: una planificación adecuada de las cargas, el descanso y el sueño, una buena alimentación y una hidratación suficiente.
Es dentro de este contexto donde tiene sentido estudiar qué papel complementario puede tener BEMER.
La investigación actual ofrece algunos resultados interesantes que justifican seguir estudiando su papel en la recuperación deportiva, especialmente en el sueño y la percepción de recuperación. Al mismo tiempo, todavía necesitamos más investigación para saber si estos efectos se traducen en una recuperación física más rápida o en una mejora consistente del rendimiento.
¿Quieres profundizar en la evidencia?
En la Biblioteca Científica FluxVital hemos revisado los estudios disponibles sobre BEMER, recuperación y rendimiento deportivo, incluyendo tanto los resultados favorables como los que no han encontrado mejoras y las limitaciones de la investigación.
👉 ¿Puede BEMER favorecer la recuperación deportiva y el rendimiento físico? — BC-003
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Cada deportista, cada entrenamiento y cada momento de la temporada son diferentes.
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