Fatiga en una persona con esclerosis múltiple

¿Puede ayudar BEMER con la fatiga de la esclerosis múltiple?

Cuando hablamos de BEMER y esclerosis múltiple, una de las preguntas que puede surgir es si esta tecnología puede ayudar con la fatiga.

La fatiga asociada a la esclerosis múltiple no es simplemente estar cansado después de un día intenso. Puede aparecer sin una relación clara con el esfuerzo, afectar tanto al cuerpo como a la concentración e interferir de manera importante en las actividades cotidianas.

Para muchas personas es uno de los síntomas que más condicionan el día a día. Por eso es comprensible preguntarse si BEMER puede ayudar a reducirla.

La respuesta breve es que sí: existe evidencia clínica que sugiere que BEMER puede contribuir a reducir la fatiga en algunas personas con esclerosis múltiple. Pero la evidencia específica aún es limitada.

¿Qué se estudió con BEMER?

El estudio más importante para responder a esta pregunta se publicó en el año 2009.

En él participaron 41 personas con esclerosis múltiple remitente-recurrente y fatiga significativa. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a dos grupos: uno utilizó BEMER y el otro una intervención simulada o placebo.

Ni los participantes ni las personas que evaluaban los resultados sabían a qué grupo pertenecía cada uno.

Después de doce semanas, el grupo que había utilizado BEMER mostró una reducción significativa de la fatiga respecto al grupo placebo.

La fatiga se valoró con escalas específicas que permiten medir su intensidad y cómo interfiere en diferentes aspectos de la vida cotidiana.

Evaluación de la fatiga en un ensayo clínico

¿La mejora se mantuvo?

Un seguimiento posterior observó que la mejora podía mantenerse en personas que continuaban utilizando BEMER.

Es un dato interesante, pero hay que interpretarlo con prudencia: este seguimiento no tenía el mismo nivel de control que el estudio inicial y no constituye un segundo ensayo independiente que confirme los resultados.

Este es uno de los principales límites de la evidencia disponible.

¿Y qué sabemos de otras tecnologías similares?

BEMER es una modalidad concreta de campos electromagnéticos pulsados, conocidos habitualmente por las siglas PEMF.

También se han estudiado otras tecnologías PEMF en personas con esclerosis múltiple, pero los resultados han sido variables: algunos estudios han observado mejoras de la fatiga y otros no han encontrado diferencias claras respecto al placebo.

Esto es importante porque los diferentes dispositivos PEMF no son necesariamente equivalentes. Pueden utilizar señales, intensidades y protocolos diferentes y, por lo tanto, los resultados obtenidos con un sistema no se pueden atribuir automáticamente a los otros.

Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2025, que analizó conjuntamente los estudios disponibles, encontró un beneficio modesto pero estadísticamente significativo de los PEMF sobre la fatiga en personas con esclerosis múltiple.

¿Qué no podemos afirmar?

El estudio con BEMER observó una reducción de la fatiga, pero no demostró una modificación significativa de la discapacidad neurológica global.

Por lo tanto, no podemos afirmar que BEMER modifique la evolución de la esclerosis múltiple.

Tampoco sabemos con certeza qué mecanismo podría explicar la mejora observada.

BEMER ha mostrado efectos sobre determinados parámetros de la microcirculación en otros estudios, pero actualmente no podemos afirmar que estos efectos sean los responsables de la reducción de la fatiga.

Entonces, ¿puede ayudar BEMER?

Con la evidencia disponible actualmente, sí que podemos decir que BEMER puede contribuir a reducir la fatiga en algunas personas con esclerosis múltiple.

Pero también debemos tener presente qué nos falta por saber.

La evidencia específica de BEMER depende principalmente de un único ensayo clínico controlado y de dimensiones reducidas. Todavía necesitamos estudios independientes, con más participantes, que confirmen el resultado y permitan conocer mejor la magnitud del beneficio y qué personas pueden responder mejor.

Por ello, BEMER debe entenderse como una posible herramienta complementaria para el control sintomático de la fatiga, integrada dentro del abordaje global de la esclerosis múltiple.

¿Quiere ver los estudios?

En la BC-002 de la Biblioteca Científica FluxVital analizamos con más detalle el ensayo clínico con BEMER, el seguimiento posterior, los estudios realizados con otras tecnologías PEMF y la revisión sistemática más reciente.

También encontrará la bibliografía científica completa y las limitaciones de la evidencia disponible.

Información antes que promesas

Cuando hablamos de salud, saber qué muestra la investigación es tan importante como saber qué todavía no podemos afirmar.

Si tiene esclerosis múltiple y quiere valorar BEMER, podemos hablar con calma de lo que busca, de lo que sabemos actualmente y de cómo puede encajar como complemento de su seguimiento habitual.