En esta respuesta
1. La respuesta, en una frase
BEMER se ha estudiado específicamente en mujeres con fibromialgia. En el ensayo clínico más grande y metodológicamente más sólido disponible, 108 mujeres utilizaron durante 12 semanas BEMER activo y durante 12 semanas un dispositivo placebo, en orden aleatorio. El dolor, la rigidez y el impacto funcional mejoraron durante ambos periodos, pero no hubo diferencias significativas entre BEMER activo y placebo (1).
Esto significa que este estudio no demostró un efecto específico de BEMER superior al placebo sobre los síntomas de la fibromialgia. Al mismo tiempo, otros ensayos con tecnologías electromagnéticas diferentes de BEMER han observado algunos resultados favorables en dolor, función, sueño o calidad de vida (2–6).
Por tanto, los campos electromagnéticos continúan siendo una línea de investigación de interés en fibromialgia, pero los resultados obtenidos con otros dispositivos no se pueden atribuir directamente a BEMER. Con la evidencia específica actual, todavía no se puede establecer que BEMER aporte un beneficio propio superior al placebo en fibromialgia.
2. ¿Qué dice la ciencia?
La fibromialgia es más que dolor
La fibromialgia es un síndrome complejo caracterizado habitualmente por dolor generalizado persistente, fatiga, alteraciones del sueño, rigidez y dificultades funcionales. Los mecanismos implicados son múltiples e incluyen alteraciones del procesamiento del dolor; también se han investigado posibles cambios periféricos en músculo, microcirculación y metabolismo.
Por ello, cuando se evalúa una intervención en fibromialgia no basta con observar solo el dolor: también son relevantes la rigidez, el sueño, la fatiga, la capacidad funcional y el impacto global de la enfermedad.
¿Qué se ha observado sobre microcirculación y oxigenación muscular?
Algunos estudios fisiológicos han identificado diferencias microvasculares en personas con fibromialgia. Morf y colaboradores observaron, en una muestra pequeña, alteraciones de la morfología capilar y del flujo sanguíneo periférico respecto a controles sanos (8).
Shang y colaboradores estudiaron de manera no invasiva el flujo sanguíneo, la oxigenación y el metabolismo muscular en mujeres con fibromialgia. Durante el ejercicio, la respuesta global de flujo y metabolismo no fue simplemente inferior en todas las medidas, pero se observaron diferencias en la extracción relativa de oxígeno y una recuperación más lenta de la oxigenación muscular después del esfuerzo y de una oclusión arterial (9).
Estas observaciones indican que la fisiología vascular y muscular es una línea de investigación relevante en fibromialgia. Sin embargo, no demuestran que una alteración microcirculatoria sea la causa de la fibromialgia ni que modificar la microcirculación comporte necesariamente una mejora de los síntomas.
¿Por qué se ha estudiado BEMER?
BEMER aplica campos electromagnéticos pulsados de baja intensidad con una señal específica. Tal como se explica en la BC-001, se han descrito efectos sobre determinadas variables de la regulación microcirculatoria en otros contextos experimentales.
La combinación de esta base fisiológica con las observaciones de posibles alteraciones vasculares y musculares en fibromialgia proporcionó una hipótesis razonable para estudiar BEMER clínicamente. Pero una hipótesis fisiológica solo adquiere valor terapéutico si los ensayos clínicos muestran un beneficio específico en las personas tratadas.
El ensayo específico de BEMER: Multanen 2018
Multanen y colaboradores realizaron un ensayo aleatorizado, doble ciego, cruzado y controlado con placebo en 108 mujeres con fibromialgia (1). Cada participante pasó por dos periodos de 12 semanas: uno con BEMER activo y otro con un dispositivo inactivo utilizado como placebo, en orden aleatorio.
El dolor disminuyó durante ambos periodos. La reducción media fue de 12 mm en una escala visual analógica de 0 a 100 con BEMER activo y de 11 mm con placebo. La rigidez y el índice FIQ —un cuestionario que mide el impacto de la fibromialgia sobre la vida cotidiana— también mejoraron tanto con el tratamiento activo como con el placebo (1).
El dato decisivo es la comparación entre tratamientos: no se encontraron diferencias significativas entre BEMER activo y placebo en dolor, rigidez ni funcionamiento. Por tanto, el ensayo no demostró un efecto específico de BEMER superior al placebo en fibromialgia (1).
Otros PEMF de cuerpo entero: Sutbeyaz 2009
Sutbeyaz y colaboradores estudiaron a 56 mujeres con fibromialgia en un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo (2). Utilizaron un sistema PEMF de cuerpo entero diferente de BEMER, con otro dispositivo, intensidad y protocolo.
En este estudio, el grupo activo mostró mejoras superiores al placebo en diversas variables, incluyendo el impacto global de la fibromialgia, el dolor y algunas dimensiones de calidad de vida. Parte del beneficio disminuyó durante el seguimiento posterior (2).
Es un dato clínico favorable para aquel sistema PEMF concreto, pero no se puede transferir automáticamente a BEMER. Los campos electromagnéticos no constituyen un único tratamiento: frecuencia, intensidad, forma de onda, aplicación y dosis pueden ser muy diferentes.
Otras tecnologías magnéticas: resultados heterogéneos
Paolucci y colaboradores estudiaron un campo magnético de extremadamente baja frecuencia aplicado de manera sistémica en un pequeño estudio piloto cruzado y doble ciego. Describieron resultados favorables a corto plazo en dolor y en algunos cuestionarios funcionales, pero la tecnología utilizada no era BEMER (3).
Maestú y colaboradores utilizaron una estimulación magnética transcraneal de muy baja intensidad en un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Observaron diferencias favorables en el umbral de dolor, dolor percibido, actividades cotidianas y calidad del sueño, pero no en todas las variables estudiadas, como la fatiga (4). Se trata de una intervención dirigida al sistema nervioso y técnicamente muy diferente de BEMER.
Un estudio piloto más reciente de Giovale y colaboradores (2022), con 21 mujeres, comparó durante ocho semanas otro sistema PEMF de baja energía con placebo. El grupo activo mostró reducciones significativamente superiores en dolor generalizado (WPI), intensidad del dolor (VAS) y gravedad de los síntomas, mientras que las diferencias entre grupos en el impacto global de la fibromialgia (FIQ) y la calidad de vida (SF-36) no alcanzaron significación estadística. Se trata de un estudio piloto simple ciego, con una muestra muy pequeña y un sistema que no era BEMER; por tanto, es una señal favorable para esa tecnología PEMF concreta, pero no evidencia de eficacia de BEMER (7).
Thomas y colaboradores estudiaron un dispositivo magnético craneal portátil en personas con dolor musculoesquelético crónico, incluyendo un subgrupo pequeño con fibromialgia. En este subgrupo, la señal favorable en dolor no alcanzó el umbral convencional de significación estadística (5). Shupak y colaboradores, en un estudio agudo también pequeño, exploraron una exposición magnética craneal en fibromialgia; los resultados no establecen una superioridad clínica clara y replicada respecto al placebo (6).
En conjunto, estos estudios indican que diferentes formas de estimulación magnética han producido resultados diversos en fibromialgia. Precisamente esta heterogeneidad obliga a valorar cada tecnología por separado.
¿Qué aporta la revisión de Hug y Röösli?
La revisión sistemática de Hug y Röösli analizó ensayos doble ciego y controlados con placebo de dispositivos PEMF de cuerpo entero en diversas patologías (10). En aquel momento, la evidencia global era insuficiente para establecer efectos terapéuticos consistentes, y los resultados favorables aparecían de manera puntual sin replicación independiente.
La revisión es anterior a algunos de los estudios posteriores de fibromialgia, incluido el ensayo de BEMER de Multanen, de modo que no representa el estado actual completo de la evidencia. Sí es útil para recordar que dispositivos PEMF diferentes no deben agruparse como si fueran una misma intervención.
¿Qué podemos concluir específicamente sobre BEMER?
La literatura electromagnética en fibromialgia contiene algunos ensayos favorables y otros neutros, pero la pregunta sobre BEMER debe responderse principalmente con la evidencia específica de BEMER.
Actualmente, la pieza clínica principal es el ensayo de Multanen: un estudio relativamente grande, doble ciego y controlado con placebo que no encontró superioridad de BEMER activo sobre el dispositivo placebo. Los resultados favorables obtenidos con otros PEMF, ELF-MF o estimulación magnética transcraneal pueden justificar nuevas hipótesis y estudios, pero no compensan ni sustituyen este resultado específico.
3. La respuesta a la pregunta inicial
La fibromialgia es un síndrome complejo en el que se han descrito, entre muchas otras alteraciones, diferencias en determinadas variables de microcirculación, oxigenación y metabolismo muscular. Estas observaciones han contribuido a investigar intervenciones físicas y electromagnéticas, pero no demuestran por sí mismas que actuar sobre la microcirculación mejore la enfermedad (8,9).
BEMER se ha estudiado directamente en un ensayo clínico de 108 mujeres con fibromialgia. Durante las fases con BEMER activo y con placebo se observaron mejoras en dolor, rigidez e impacto funcional, pero las mejoras fueron similares y no hubo diferencias significativas entre los dos tratamientos. Por tanto, este estudio no demostró un beneficio específico de BEMER superior al placebo (1).
Otros sistemas electromagnéticos han obtenido algunos resultados favorables en dolor, función, sueño o calidad de vida, mientras que otros estudios han mostrado resultados más limitados. Este conjunto mantiene abierta la investigación sobre diferentes formas de estimulación electromagnética en fibromialgia, pero los dispositivos y protocolos son suficientemente diferentes para que sus resultados no se puedan atribuir directamente a BEMER (2–7,10).
Con la evidencia específica disponible hoy, BEMER no ha demostrado un efecto propio superior al placebo sobre los síntomas de la fibromialgia. Esto no excluye que futuras investigaciones, con otros protocolos o perfiles de pacientes, puedan aportar nueva información; simplemente delimita hasta dónde permite llegar la evidencia clínica actual.
La fibromialgia requiere un abordaje individualizado y multimodal. Cualquier intervención complementaria debe entenderse dentro de este contexto y no como sustituto de los tratamientos y medidas de manejo con evidencia establecida.
4. Bibliografía científica
- Multanen J, Häkkinen A, Heikkinen P, Kautiainen H, Mustalampi S, Ylinen J. Pulsed electromagnetic field therapy in the treatment of pain and other symptoms in fibromyalgia: a randomized controlled study. Bioelectromagnetics. 2018;39(5):405–413. doi:10.1002/bem.22127. PMID:29709070.
- Sutbeyaz ST, Sezer N, Koseoglu F, Kibar S. Low-frequency pulsed electromagnetic field therapy in fibromyalgia: a randomized, double-blind, sham-controlled clinical study. Clin J Pain. 2009;25(8):722–728. doi:10.1097/AJP.0b013e3181a68a6c. PMID: 19920724.
- Paolucci T, Piccinini G, Iosa M, Piermattei C, de Angelis S, Grasso MR, Zangrando F, Saraceni VM. Efficacy of extremely low-frequency magnetic field in fibromyalgia pain: a pilot study. J Rehabil Res Dev. 2016;53(6):1023–1034. doi:10.1682/JRRD.2015.04.0061. PMID:28475205.
- Maestú C, et al. Reduction of pain thresholds in fibromyalgia after very low-intensity magnetic stimulation: a double-blinded, randomized placebo-controlled clinical trial. Pain Res Manag. 2013;18(6):e101–e106. doi:10.1155/2013/270183.
- Thomas AW, Graham K, Prato FS, McKay J, Forster PM, Moulin DE, Chari S. A randomized, double-blind, placebo-controlled clinical trial using a low-frequency magnetic field in the treatment of musculoskeletal chronic pain. Pain Res Manag. 2007;12(4):249–258. doi:10.1155/2007/626072. PMID:18080043.
- Shupak NM, McKay JC, Nielson WR, Rollman GB, Prato FS, Thomas AW. Exposure to a specific pulsed low-frequency magnetic field: a double-blind placebo-controlled study of effects on pain ratings in rheumatoid arthritis and fibromyalgia patients. Pain Res Manag. 2006;11(2):85–90. doi:10.1155/2006/842162. PMID:16770449.
- Giovale M, et al. Low-energy Pulsed Electromagnetic Field Therapy Reduces Pain in Fibromyalgia: A Randomized Single-blind Controlled Pilot Study. Rheumatol Immunol Res. 2022;3(2):77–83. doi:10.2478/rir-2022-0013. PMID:36465321.
- Morf S, Amann-Vesti B, Forster A, Franzeck UK, Koppensteiner R, Uebelhart D, Sprott H. Microcirculation abnormalities in patients with fibromyalgia—measured by capillary microscopy and laser fluxmetry. Arthritis Res Ther. 2005;7:R209–R216. doi:10.1186/ar1459. Epub 2004 Dec 10. PMID: 15743467; PMCID: PMC1065312.
- Shang Y, Gurley K, Symons B, Long D, Srikuea R, Crofford LJ, Peterson CA, Yu G. Noninvasive optical characterization of muscle blood flow, oxygenation, and metabolism in women with fibromyalgia. Arthritis Res Ther. 2012;14:R236. doi:10.1186/ar4079. PMID: 23116302; PMCID: PMC3674608.
- Hug K, Röösli M. Therapeutic effects of whole-body devices applying pulsed electromagnetic fields (PEMF): a systematic literature review. Bioelectromagnetics. 2012;33(2):95–105. doi:10.1002/bem.20703.
