En esta respuesta
1. La respuesta, en una frase
Los estudios específicos con BEMER han observado algunos resultados favorables en variables relacionadas con la recuperación y la adaptación al ejercicio, especialmente en el sueño, la recuperación percibida y el umbral ventilatorio. En una cohorte de futbolistas de élite, el periodo de uso de BEMER se asoció con cambios favorables en diferentes variables objetivas y subjetivas del sueño, un componente importante de la recuperación deportiva (6,7).
La evidencia directa sobre recuperación muscular o restauración rápida del rendimiento es mucho más limitada. En un estudio que analizó la recuperación entre esprints máximos repetidos, BEMER no mejoró la potencia, el trabajo ni la fatiga (5).
En cuanto al rendimiento, tampoco se observa un efecto general: un pequeño estudio piloto observó una señal favorable en el umbral ventilatorio, pero no una diferencia estadísticamente clara respecto al control ni una mejora del VO₂peak (4). En conjunto, los resultados señalan líneas de interés especialmente vinculadas al sueño, la percepción de recuperación y algunos procesos de adaptación, pero aún es necesario confirmar si BEMER acelera de manera específica la recuperación deportiva o produce un efecto ergogénico consistente.
2. ¿Qué dice la ciencia?
Recuperarse es más que recuperar la potencia
La recuperación deportiva es un proceso multidimensional. Incluye la restauración de la capacidad física tras el esfuerzo, pero también el descanso, el sueño, la percepción de fatiga y molestias, y los procesos de adaptación que permiten asimilar las cargas de entrenamiento.
Los estudios con BEMER han explorado dimensiones diferentes de este proceso. Por ello, hay que distinguir entre recuperación inmediata del rendimiento, recuperación percibida, sueño y adaptación fisiológica al entrenamiento. Un resultado favorable en una de estas dimensiones no implica necesariamente una mejora de todas las demás.
¿Qué se ha observado sobre el sueño y la recuperación percibida?
Moen y colaboradores siguieron a 21 jugadoras de élite de un único equipo de la primera división femenina de fútbol de Noruega durante gran parte de una temporada. Durante los primeros tres meses las jugadoras no utilizaban BEMER; tras un periodo de familiarización, tuvieron acceso al dispositivo durante cinco meses (6,7).
En la publicación de 2023 se analizaron principalmente variables instrumentales del sueño y se observaron algunos cambios favorables durante el periodo de uso de BEMER, especialmente entre las jugadoras que lo utilizaban más (6). La publicación de 2024, procedente de la misma cohorte y del mismo periodo de intervención, analizó datos subjetivos y describió también resultados favorables en percepción del sueño, recuperación y molestias musculares (7).
El sueño es un componente fundamental de la recuperación deportiva, por lo que estos resultados constituyen una señal de interés. Sin embargo, las dos publicaciones no son dos replicaciones independientes: proceden de las mismas 21 jugadoras. Tampoco había un grupo placebo simultáneo, asignación aleatoria ni enmascaramiento. Por ello, permiten identificar una asociación entre el periodo de uso de BEMER y algunos cambios favorables, pero no demostrar que BEMER fuera necesariamente la causa.
Recuperación inmediata entre esfuerzos: ¿qué pasa cuando se mide directamente?
Fehr, McEwen y Robinson estudiaron una dimensión muy concreta de la recuperación: la capacidad de recuperarse durante cuatro minutos entre esprints anaeróbicos máximos. Quince participantes completaron cuatro pruebas Wingate de 30 segundos y, en diferentes sesiones, utilizaron BEMER, recuperación activa o recuperación pasiva (5).
BEMER no mejoró la potencia máxima, la potencia media, el trabajo ni el índice de fatiga respecto a las otras formas de recuperación. Además, la recuperación activa resultó más favorable que BEMER y que la recuperación pasiva en la disminución del dolor y el malestar percibido entre esprints (5).
Este resultado no permite extrapolar conclusiones a todas las dimensiones de la recuperación deportiva, pero sí indica que, en este modelo de recuperación anaeróbica inmediata, BEMER no aceleró la restauración del rendimiento.
Adaptación al ejercicio: una señal en el umbral ventilatorio
Tamulevicius y colaboradores estudiaron a 14 corredores universitarios durante una concentración de pretemporada de seis días: 8 utilizaron BEMER antes y después de los entrenamientos y 6 formaron el grupo control. Se trataba de un estudio piloto pequeño y sin dispositivo placebo (4).
El VO₂peak, una medida de la capacidad aeróbica máxima, no mostró una mejora significativa atribuible a BEMER. El umbral ventilatorio mostró una evolución favorable durante el periodo estudiado. Sin embargo, la diferencia entre BEMER y el grupo control no fue estadísticamente clara, por lo que el resultado debe interpretarse como una señal exploratoria y no como una mejora demostrada atribuible a BEMER (4).
El resultado es interesante como señal exploratoria, pero el tamaño de la muestra, la corta duración y la ausencia de placebo hacen necesaria la replicación antes de atribuir a BEMER un efecto consistente sobre la adaptación aeróbica.
¿Qué aportan los primeros estudios BEMER en deporte?
Los trabajos de Malomsoki y Babindák (2006) y Gazurek y Spodaryk (2008) exploraron variables como la tolerancia al esfuerzo, parámetros relacionados con el umbral anaeróbico y la percepción subjetiva del esfuerzo (2,3). Describieron algunos resultados favorables en variables concretas.
Son estudios pioneros, con muestras pequeñas e información metodológica más limitada que los ensayos modernos. Por ello tienen valor exploratorio e histórico, pero no sostienen por sí solos una conclusión general sobre recuperación o rendimiento.
¿Qué nos dice la investigación con otros sistemas PEMF?
Algunos estudios con otros sistemas de campos electromagnéticos pulsados (PEMF) han investigado procesos relacionados con el ejercicio y la recuperación. Estos trabajos son útiles para identificar posibles mecanismos y líneas de investigación, pero no constituyen evidencia directa sobre BEMER.
Trofè y colaboradores (2021) estudiaron a 18 ciclistas y observaron que una aplicación local de PEMF modificaba la cinética de la desoxihemoglobina, un resultado compatible con cambios en la extracción y utilización local de oxígeno por el músculo. Estos cambios no se tradujeron en una mejora de la cinética pulmonar de oxígeno, del índice total de oxigenación (total oxygenation index) ni en una reducción del lactato (8).
En un trabajo posterior, Trofè y colaboradores (2023) continuaron explorando el efecto de los PEMF sobre la activación muscular durante el ciclismo (9). Jeon y colaboradores (2015), en un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado por placebo, estudiaron el dolor muscular de aparición tardía tras el ejercicio y observaron resultados favorables en algunas variables de dolor y función neuromuscular, pero no en la fuerza isométrica máxima (10).
Estos resultados aportan plausibilidad al estudio de los PEMF en fisiología del ejercicio y recuperación, pero los dispositivos, señales y protocolos son diferentes. Por tanto, no permiten afirmar que BEMER produzca los mismos efectos.
¿Qué aporta la revisión de 2024?
Ghanbari Ghoshchi y colaboradores (2024) publicaron una revisión breve narrativa sobre el uso de los PEMF como complemento del ejercicio (1). La revisión recoge estudios sobre oxigenación muscular, microcirculación, dolor, recuperación y rendimiento, e identifica diversas hipótesis y líneas de investigación.
No es una revisión sistemática ni un metaanálisis, y algunas de las aplicaciones que plantea son todavía especulativas. Por ello es útil para contextualizar el campo e identificar preguntas de investigación, pero no para establecer la eficacia de BEMER en la recuperación deportiva.
¿Y qué podemos decir del rendimiento?
Los resultados específicos con BEMER no muestran un efecto ergogénico general. Tamulevicius observó una señal exploratoria en el umbral ventilatorio, sin una diferencia estadísticamente clara respecto al control, y no encontró una mejora del VO₂peak (4). Fehr no encontró mejoras en potencia, trabajo o fatiga durante esprints repetidos (5). Los estudios más antiguos aportan algunos resultados favorables en variables concretas, pero tienen un peso metodológico menor (2,3).
Esto sugiere que cualquier posible efecto debe valorarse variable por variable. Con la evidencia disponible no se puede trasladar un cambio observado en el sueño, la percepción de recuperación o el umbral ventilatorio a una afirmación general de mejora del rendimiento deportivo.
3. La respuesta a la pregunta inicial
La investigación específica con BEMER ha detectado algunas señales favorables en variables que forman parte o pueden relacionarse con la recuperación deportiva. Lo más interesante proviene del seguimiento de un equipo de fútbol femenino de élite, donde durante el periodo de uso de BEMER se observaron cambios favorables en variables objetivas y subjetivas del sueño y en la percepción de recuperación. Dado que el sueño es uno de los pilares de la recuperación, estos resultados justifican seguir investigando esta línea (6,7).
La evidencia directa sobre recuperación muscular o restauración del rendimiento es mucho más limitada. En el estudio que analizó la recuperación entre esprints máximos repetidos, BEMER no mejoró la potencia, el trabajo ni la fatiga. Por tanto, los resultados actuales no permiten extrapolar las señales observadas en sueño o recuperación percibida a una aceleración demostrada de la recuperación muscular (5).
En cuanto al rendimiento físico, un pequeño estudio piloto observó una señal exploratoria en el umbral ventilatorio, sin una diferencia estadísticamente clara respecto al control, y no mostró una mejora del VO₂peak; otras variables de potencia y rendimiento anaeróbico tampoco han mostrado beneficios consistentes (4,5).
En conjunto, la evidencia disponible señala posibles efectos de interés especialmente en variables relacionadas con el sueño, la percepción de recuperación y algunos procesos de adaptación al ejercicio. Son resultados preliminares que aún necesitan ser confirmados con estudios independientes, muestras más grandes y controles placebo antes de poder afirmar que BEMER acelera de manera específica la recuperación deportiva o mejora de manera consistente el rendimiento.
Para la recuperación deportiva, los pilares con evidencia consolidada siguen siendo una adecuada planificación de las cargas, el descanso y el sueño, la alimentación y la hidratación.
4. Bibliografía científica
- Ghanbari Ghoshchi S, Petroni ML, Piras A, Marcora SM, Raffi M. Pulsed Electromagnetic Field (PEMF) stimulation as an adjunct to exercise: a brief review. Front Sports Act Living. 2024;6:1471087. doi:10.3389/fspor.2024.1471087. PMID:39355761.
- Malomsoki J, Babindák E. The effect of magnetic treatment on the physical fitness and certain exercise-physiological parameters of athletes. Sportorvosi Szemle. 2006.
- Gazurek D, Spodaryk K. Effect of Extremely Weak Pulsed Magnetic Field Type BEMER 3000 on Ratings of Perceived Exertion. Biol Sport. 2008.
- Tamulevicius N, et al. Effects of Acute Low-Frequency Pulsed Electromagnetic Field Therapy on Aerobic Performance during a Preseason Training Camp: A Pilot Study. Int J Environ Res Public Health. 2021;18(14):7691. doi:10.3390/ijerph18147691. PMID:34300141.
- Fehr CM, McEwen G, Robinson C. The Effects of “Physical BEMER® Vascular Therapy” on Work Performed During Repeated Wingate Sprints. Res Q Exerc Sport. 2023;94(2):534-541. doi:10.1080/02701367.2022.2053040. PMID:35481952.
- Moen F, et al. The effect of bio-electro-magnetic-energy-regulation therapy on sleep duration and sleep quality among elite players in Norwegian women's football. Front Psychol. 2023;14:1230281. doi:10.3389/fpsyg.2023.1230281.
- Moen F, et al. The effect of electro-magnetic-energy-regulation therapy on subjective sleep among elite players in Norwegian women's football. Front Sports Act Living. 2024;6:1343841. doi:10.3389/fspor.2024.1343841. PMID:39149571.
- Trofè A, Raffi M, Muehsam D, Meoni A, Campa F, Toselli S, Piras A. Effect of PEMF on Muscle Oxygenation during Cycling: A Single-Blind Controlled Pilot Study. Appl Sci. 2021;11(8):3624. doi:10.3390/app11083624.
- Trofè A, Piras A, Muehsam D, Meoni A, Campa F, Toselli S, et al. Effect of Pulsed Electromagnetic Fields (PEMFs) on Muscular Activation during Cycling: A Single-Blind Controlled Pilot Study. Healthcare (Basel). 2023;11(6):922. doi:10.3390/healthcare11060922.
- Jeon HS, Kang SY, Park JH, Lee HS. Effects of pulsed electromagnetic field therapy on delayed-onset muscle soreness in biceps brachii. Phys Ther Sport. 2015;16(1):34-39. doi:10.1016/j.ptsp.2014.02.006.
